viernes, 13 de diciembre de 2013

P. W. Anderson

El profesor Philip W. Anderson,  premio Nobel de Física, profesor de Princeton y uno  de los  físicos más influyentes de las últimas 5 décadas cumple hoy, 13 de diciembre,  90 años.    Uno ya se ha acostumbrado a que casi nadie sabe quien es Jhon Bardeen, dos veces premio Nobel de física,  e inventor de los transistores que hacen funcionar toda la electrónica que nos rodea, y que en cambio permite que todos sepamos quien narices es Belén Esteban.  Por tanto,  que P. W. Anderson sea un perfecto desconocido para el gran público no puede sorprenderme menos.  En esta entrada intentaré   explicar, de forma me temo que un tanto críptica para los no iniciados,  la influencia enorme de su obra. 

P. W. Anderson es físico teórico de la materia condensada. De hecho, una de sus muchísimas contribuciones fue ponerle el nombre a este vasto campo de la física, al cuál se dedican aproximadamente la mitad de los físicos del mundo, y que estudia  la materia que nos rodea: el agua que bebemos,  los semiconductores que hacen funcionar la electrónica,  los metales con los que está hecha la red de eléctrica que hace funcionar la humanidad,  la fibra óptica por la que vuela la información de internet.     Es decir, la  materia condensada es la rama de la física que nos ayuda a entender  cómo funcionan las cosas del día a día, y que hace posible la tecnología del día a día.

Además de bautizar el campo,  P. W.  Anderson ha hecho contribuciones decisivas en prácticamente todas las ramas de la materia condensada.   El premio Nobel se lo concedieron por su descubrimiento  de que el desorden podía convertir a un material conductor en aislante, debido  a la naturaleza ondulatoria de los electrones.  Anderson hizo contribuciones decisivas para entender el fenómeno del antiferromagnetismo y las interacciones antiferromagnéticas, presentes en una  cantidad abrumadora de sólidos y moléculas.   Anderson desarrolló la teoría que explica el extraño comportamiento de átomos magnéticos en metales, que con el advenimiento de la nanotecnología se observa en  infinidad de dispositivos nanoelectrónicos.  Anderson desarrolló la teoría de los llamados vidrios de spin, creando así una rama entera de la mecánica estadística  y abriendo   nuevos horizontes en el estudio de lo que hoy se ha dado en llamar sistemas complejos. 

Pero hay dos contribuciones de Phil Anderson que van a perdurar en el libro de la  Historia de la Ciencia.  En primer lugar, Anderson fue el primero en proponer el mecanismo que ahora llamamos bosón de Higgs, y por el cuál se podría haber llevado perfectamente le premio Nobel de Física de este año, pero que no ha sido así  por motivos que quizá tengan que ver con la segunda aportación que destaco más abajo.  

Otro día contaré con más detalle la historia del bosón de Anderson-Higgs, pero antes quiero mencionar la otra gran  contribución, en mi opinión todavía más importante, de Anderson.  Se trata del concepto de emergencia. En palabras de Anderson, "la capacidad para reducir todo a leyes sencillas fundamentales" (como por ejemplo el modelo standard de física de partículas o la ley de la gravitación universal) " no implica que sea posible comenzar con esas leyes y reconstruir" (nuestra comprensión) "del universo".  

Por ejemplo,  para analizar la dinámica de la ola que forma la gente en un estadio de fútbol es totalmente innecesario  hacer un test psicotécnico a cada una de las personas que están en el estadio.  De igual forma, las leyes de la hidrodinámica describen las leyes del movimiento de cualquier líquido, sin que sea necesario entender los detalles de su muy diversa composición química.   Si estás escuchando música, la onda de sonido se propaga por el aire, por las paredes de la habitación, por el instrumento que las genera,  como un objeto que tiene entidad física independiente de la composición química de aire, pared e intrumento.   Así, la ola en un estadio, los fluidos y las ondas son todos objetos que "emergen" de la interacción entre los trillones de átomos que componen la materia. Estos objetos "emergidos" tienen propiedades tangibles, bien definidas,  independientes en gran medida de los átomos con los que todo está hecho. Así, la música se propaga un poco más despacio por el aire que por un sólido, pero las leyes de propagación son las mismas. 

Por tanto, comprender las leyes que gobiernan el comportamiento de los átomos no nos permite avanzar en el estudio de los objetos "emergidos".  De igual forma, la comprensión de la química no permite, por si sola,  entender los secretos de la biología, y ésta a su vez no nos conduce de forma automática a entender la consciencia,  la inteligencia o las emociones.  A cada nivel, emergen  objetos cuyo comportamiento es independiente del nivel inferior. 

El concepto de emergencia propuesto por Anderson  aportaba una  visión del universo que  chocaba frontalmente con el dogma repetido hasta la saciedad por los físicos de partículas: que su rama de la ciencia es más fundamental que las demás, porque al desentrañar las leyes últimas de las partículas sub-atómicas con las que todo esta hecho,  estarían así explicando todo. En esta visión reduccionista, muy querida por los físicos de partículas,  habría una jerarquía en la ciencia por la cuál sería más importante el estudio de los quarks, que no en vano están presentes en todos los átomos del universo, que el estudio del arseniuro de galio (GaAs), que no es más que un triste material semiconductor. 

Un ejemplo maravilloso de cómo la visión de Anderson es más correcta que la reduccionista lo da, precísamente, el GaAs, que fue el material donde se descubrió el efecto Hall cuántico. A bajas temperaturas,  y sometido a un campo magnético 100 mil veces mayor que el de la tierra, una fina capa de unos pocos nanometros de ese material realiza una de las más maravillosas demostraciones de emergencia  que uno pueda imaginar.  En esas condiciones, la resistencia eléctrica del material es absolutamente independiente de sus propiedades, y adopta valores que vienen dados por el cociente del valor de la carga del electrón al cuadrado y la constante de Planck, dos cantidades fundamentales de la física.   Tanto es así, que nuestro patrón para definir el cociente de estas cantidades se saca de este experiemnto y no  de experimentos realizados con electrones en aceleradores de partículas. 


Cuando en los años 80 Estados Unidos tuvo que decidir si construían el Large hadron Collider, Phil Anderson testificó en el congreso, argumentando en contra de una inversión gigantesca que, según él,  debería ser emprendida a través de un esfuerzo internacional, como de hecho ocurre con el CERN.   Steven Weinberg, otro de los grandes físicos de nuestro tiempo,  defendió la construcción del proyecto,  que al final no se aprobó.   Me pregunto cómo habrá podido influir en la decisión del Nobel de este año el  papel preponderante desempeñado por Phil Anderson en contra del mayor proyecto científico de los físicos de partículas en los Estados Unidos. 

viernes, 29 de noviembre de 2013

Un portal de búsqueda de empleo académico

En la época de  Google, Facebook,  Wikipedia, Twitter y los 6  millones de parados, en España  el menguante mercado de trabajo académico carece de  un portal donde poner contacto a empleadores y demandantes de empleo.   La situación es grotesca porque en este aspecto las cosas parecen no haber cambiado mucho desde hace 20 años, cuando me licencié:  ofertas de becas colgadas en tablones de corcho, y boca a boca. En Inglaterra si un recién licenciado quiere hacer una tesis dispone del portal Findaphd.com  que le permite buscar proyectos de tesis por palabras claves o por ubicación geográfica. Lo mismo cabe decir de Francia  y su portal: http://www.intelliagence.fr/Page/Offer/SearchOffer.aspx
 En esos portales los empleadores, es decir, las grupos de investigación que han obtenido fondos, pueden ofertar los puestos.

La existencia de un portal así aliviaría el doble problema que hay en el mercado de trabajo académico en España. Por un lado, facilitar a los grupos de investigación la difusión de sus ofertas. Por el otro, proporcionar a los candidatos una herramienta para practicar el adagio del viejísimo anuncio de detergentes: busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo.   El mismo problema existe con los puestos permanentes de investigador y profesor de Universidad, pero aquí la causa del problema no es la dejadez.  Las instituciones no tienen ninguna intención de darle publicidad a sus "openings" porque la mayoría de las veces el candidato ya lo tienen dentro.   Si desde la administración central se quiere impulsar el fin de la endogamia,  harían bien en crear un portal de puestos de trabajo académico y obligar a las Universidades a anunciar allí sus vacantes.

La ausencia de este tipo de herramienta en la web de varias universidades e instituciones ilustra muy bien lo que intento decir. Por ejemplo, el portal de la CRUE, la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas,  sería un lugar obvio para colocar ofertas de empleo académico.   No es aventurado pensar que las 70 universidades españolas tengan unos 50 mil empleados, posiblemente más.  La UA, una universidad mediana, cuenta con casi 3000.    Asumiendo una modesta  una tasa de renovación  de su plantilla de  3 por ciento anual,  deberían dar lugar a  un mínimo de  1500 puestos de trabajo al año, y estoy siendo deliberadamente  conservador en esta estimación.  ¿No justificaría este volumen de puestos la creación de un portal?.    Pero es que a este número hay que sumar  los estudiantes de doctorado. Únicamente entre las 3 universidades con más estudiantes de doctorado en España suman más de diez mil, de acuerdo con el interesante portal de Eroski (!!).

Desde la RSEF vamos a intentar, en la modesta medida de nuestras posibilidades, paliar este problema, creando un portal de búsqueda de empleo académico para  físicos.  Desde este blog, y como una primera semilla de lo que debería ser un empeño más serio, voy a crear una sección de "Ofertas de Empleo académico".   Seguiremos informando.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Preservativos de grafeno, algo tangible para De Guindos

Esta semana hemos sabido que la fundación benéfica de Bill Gates, en el contexto de su lucha contra la pobreza,  había planteado una competición de propuestas de investigación para mejorar los preservativos, en particular para minimizar su impacto negativo en la sensación de placer.  La lógica es que la natalidad disparada impide el desarrollo y  la mejora de los preservativos podría ayudar a controlar la natalidad.    Dr Aravind Vijayaraghavan, investigador de la Universidad de Manchester, vinculado al grupo que descubrió el grafeno, ha ganado la competición (100k$) con  su propuesta de  usar grafeno para mejorar los preservativos.   Supongo que  se trata de integrar el grafeno en un composite, para conseguir mantener la resistencia reduciendo el grosor, de igual forma que ya se ha usa el grafeno en material deportivo.

Es absolutamente innegable que una noticia que combina a Gates, condones y grafeno se presta a cachondeo, pero me abstendré, de momento, de poner aquí mis 10 bromas favoritas sobre el tema.  Con 100k$ el equipo de Manchester podrá contratar a un estudiante de doctorado para que trabaje en el tema un par de años. Difícilmente se podrá llegar con este presupuesto a la fase de ensayos con humanos.  Supongo que, de obtener resultados prometedores,  podrán lograr financiación adicional my fácilmente.

En cualquier caso,  como mucho estamos ante el primer paso de un proyecto que puede tardar en cuajar.   Sin embargo, la fundación Gates ya ha conseguido algo muy importante: publicidad baratísima.  ¿Cuánto habría tenido que pagar la Fundación Gates por una campaña de publicidad que lograse el mismo impacto mediático de esta noticia?.  Supongo que mucho más que 100k$.  Así, puede que más adelante todo esto conduzca a la mejora de los preservativos e incluso a la reducción de la pobreza, pero a corto plazo   lo que la Fundación Gates logra con sus 100k$ es una excelente campaña de publicidad.



Por tanto, estamos ante una operación de "public relations" (PR) clásica.  De nuevo la investigación y el PR van de la mano.   Aquí tiene su tangible, señor de De Guindos.  Si España mantiene sus programas de investigación fundamental, se proyecta al mundo como un país avanzado y con futuro.  Si los cancela, estamos generando una campaña de publicidad negativa en la que España es percibida como un país en declive, sin un duro, que no cree en su futuro.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Sacando agua de las piedras.

Ya  ha salido la puñetera convocatoria de proyectos del Ministerio, con 11 meses de retraso con respecto al calendario habitual.  Vamos viento en popa a toda vela.  En este panorama, que recuerda  una frase especialmente risible  de Pinochet ("estábamos al borde del abismo, y dimos un paso al frente") hay colegas en España que, pese a todo,  están sacando agua de debajo de las piedras.

A final de agosto la prensa se hizo eco de que Senegal había dado 325k€ al Instituto Universitario  de Enfermedades Tropicales  (Canarias).  Según la noticia,  se estaban realizando además  gestiones  con los gobiernos de "otros países como Guinea Ecuatorial, Cabo Verde, Nigeria y Angola"   para conseguir más financiación.   Me permito sugerir a mis colegas de Canarias que no olviden poner al gobierno de España en esa lista y reflexionar después sobre la marca España.

Durante las mismas fechas, un investigador de la Universidad de Alicante,  el profesor Juan Carlos Sancho, del departamento de Química Física,  conseguía el solito 100k€  de la empresa coreana Samsung para llevar a cabo un proyecto de investigación computacional sobre propiedades electrónicas de materiales orgánicos.  Un vistazo al nombre de las otras universidades que acompañan a la de Alicante en la lista de proyectos de Samsung da una idea del valor de lo conseguido por mi colega y amigo.  Además, el proyecto se podría extender durante 2 años y 200k€ más.   Otro aspecto a destacar, es la velocidad con la que Samsung gestiona su programa de proyectos de investigación: la convocatoria sale en Marzo,  la solicitud de  proyectos se hace en Mayo,  y tras la correspondiente evaluación se informa a los ganadores en Agosto y se empieza en septiembre.

Siguiendo con las hazañas de los investigadores españoles,  tomemos el caso de mi buen amigo Ramón Aguado, investigador del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid, en el CSIC.   Ramón es el investigador principal de un proyecto de investigación del Ministerio que comenzó en 2013,  con una asignación de 7k€ para el primer año, a repartir entre 4 investigadores funcionarios, con el que deberían  comprar equipo, software, asistir a congresos, invitar a colegas a dar seminarios...

La última vez que le pregunté, a mediados de verano, los 7k€ no habían llegado todavía.  Antaño, el CSIC hubiera adelantado el dinero, para permitir al grupo trabajar, pero como quiera que el CSIC está al borde de la quiebra, este año esa solución no era posible.   Además, debido a los problemas presupuestarios, el CSIC impuso restricciones en el horario de calefacción y de aire acondicionado.    En este contexto, a Ramón le acaban de aceptar la publicación de un artículo en Nature y otro en Nature Nanotechnology que son las revistas con más prestigio y en las que casi cualquier científico desea publicar.  Por cierto, que esas revistas cobran más de 1k€ por publicar, o sea que un pico de los 7k€ se puede ir por ahí.

A mis colegas Ramón y Juan Carlos les digo desde aquí que están sacando agua de las piedras y que tienen un mérito, iba a decir incalculable, pero no es cierto. Se puede calcular, en billetes tangibles de los que le gustan a De Guindos, el mérito que tienen.

martes, 5 de noviembre de 2013

MOOCS, caca de caballo y las Universidades Españolas

Cuenta la leyenda, posiblemente falsa,  que a final del siglo XIX había tal preocupación con la acumulación de excrementos de caballo en las calles de Londres que pronosticaron que, para 1950, sus calles estarían cubiertas por 3 metros de dicho material.  Los debates sobre los problemas derivados por los vehículos de tracción animal que pudieran tener lugar en Londres y otras ciudades a final del siglo XIX iban muy pronto a convertirse en obsoletos por la llegada de una tecnología disruptiva, el motor de combustión.

Puede que la caca de caballo y las universidades españolas tengan algo más en común que su escasa reputación.   Mientras en España continúa el muy aburrido debate sobre su mala financiación,  baja calidad y escaso rendimiento,  en Estados Unidos ha nacido  una tecnología que podría cambiar el escenario de la educación de tal forma que tal debate podría ser  tan relevante dentro de 5 o 10 años como el del problema de los excrementos de caballo.

La tecnología en cuestión son los MOOC,  "Massive On-line Open Course", que en español es algo así como Cursos en línea masivos y abiertos.  Así,  Stanford por un lado, y MIT y Harvard por otro, han impulsado sendos  portales (Coursera, EDX) donde ahora se ofrecen decenas de cursos on-line,  que mparten profesores de las mejores universidades del mundo (además de las citadas, Cornell, Caltech, Rice, etc ). Las clases, en forma de video interactivo,  se han de seguir por internet,  con restricciones temporales mucho menores que un curso convencional: los vídeos están disponibles a partir de una fecha,  y se pueden ver en cualquier momento durante la duración del curso.  Para seguir el desarrollo de un curso, es necesario hacer los "deberes", te los corrigen,  te hacen un examen, y en muchos casos incluso te dan un certificado de participación en el curso.   Todo esto gratis total.

Los cursos son seguidos por miles de estudiantes en todo el mundo.  Por ejemplo, en el curso  de introducción a la programación en Python que acabo de terminar, impartido por dos  profesores de la Universidad de Toronto, un total de 7839 estudiantes hemos obtenido el "statement of accomplishment", es decir, hemos tomado el curso y aprobado.  Un total de 66510 estudiantes se inscribió en el curso y vio el primer video y un total de 8600 hizo el examen final. Para poner estos números en contexto, un profesor que lograse dar el mismo curso y aprobar todos los años a 100 alumnos, necesitaría más de 78  años para conseguir llegar a 7839.  Esto nos da una medida, y no es la única,  del aumento de la productividad  que los MOOCs traen consigo.

Los MOOC tienen todas las trazas de una tecnología disruptiva, es decir, una innovación que convierte a otras en obsoleta.  Los vehículos motorizados hicieron eso con los carros de tracción animal, los ordenadores con las máquinas de escribir, y los DVD con los vídeos.  Comparadas con las 100 mejores del Ranking de Shangai, nuestras Universidades ya desempeñan un papel secundario en el ámbito de la investigación. La irrupción de MOOCS "made in US"  podría además  convertir su actividad docente en irrelevante. ¿Qué sentido tiene seguir los cursos impartidos  con un horario rígido por un profesor de la Universidad de tu pueblo si puedes seguir a un profesor de Stanford a través de un MOOC,   sin necesidad de pasar por clase?.


sábado, 12 de octubre de 2013

El 12 de Octubre y el I+D

El viaje  a  America de Colón y su expedición nos puede ayudar a comprender algunos aspectos muy actuales del I+D,  más de quinientos años después.   Se comenta a menudo que los vikingos llegaron a America antes que Colón. Sin embargo,  la relevancia de la llegada de Colón a América estriba en que  Colón y sus patrocinadores comprendieron la importancia del hallazgo, y le sacaron partido.

Así el grafeno, como  casi todos los descubrimientos que por su importancia merecen un escrutinio de la historia, tienen sus propios vikingos y su Colón.    El grupo de Manchester, que merecidamente recibió el premio Nobel en 2010 por sus "experimentos innovadores en grafeno" (for groundbreaking experiments regarding the two-dimensional material graphene),   no fue el primero en observar  un único plano atómico de grafito,  pero si el primero en darse cuenta de la relevancia de su hallazgo lo que les permitió liderar la estampida de trabajos explorando un  nuevo mundo.

Medido en términos de su propósito original, la búsqueda de una ruta de comercio con "las Indias",  el descubrimiento de Colón podría considerarse como un fracaso.  El premio a la audacia de Colón y sus patrocinadores no fue el que buscaban, como ocurre en tantos proyectos de investigación, sino algo diferente, y que terminó teniendo un impacto mucho mayor.  De igual forma, el Viagra se descubrió por accidente en un proyecto de que buscaba una droga para enfermedades cardiovasculares.  Lo mismo ocurre con el Ritalin, que se usa para tratar el trastorno por déficit de atención y que fue concebido inicialmente como un antidepresivo.  El uso de microondas para calentar comida fue descubierto accidentalmente en 1945 por Percy Spencer, un ingeniero norteamericano que estaba trabajando en el mejoras sobre el radar, una tecnología que cambió el curso de la segunda guerra mundial. La lista de descubrimientos por accidente es interminable, e incluye la penicilina, la sacarina, el plástico y la radioactividad y debería ser tenida en cuenta por los responsables de elaborar políticas científicas.

Termino con una reflexión sobre cuánto peor estamos ahora, en términos de liderazgo científico, que en 1492. Aquel año nuestro país pudo patrocinar el viaje de la   expedición de Colón, un cerebro importado, para  llevar a  cabo  una hazaña que, proyectada a nuestro tiempo,  es quizá comparable con enviar una nave tripulada a la luna.    No creo que la situación económica en 1492, con una guerra recién acabada, fuera más boyante que la de ahora.  Cuenta la leyenda, posiblemente falsa, que la Isabel La Católica sufragó el viaje de Colón vendiendo sus joyas.  El contraste con la situación actual se comenta por si solo.

miércoles, 2 de octubre de 2013

El I+D en los presupuestos de 2014: ¿y el 2013 ?

La prensa se ha hecho eco de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2014. Debajo de los grandes titulares anunciando la cuarta congelación consecutiva del sueldo de los funcionarios (o sea, los neurocirujanos, los médicos de urgencias, los profesores de nuestros hijos, los guardias civiles que se dedican a cazar pederastas y terroristas,  y también los bedeles que se están rascando la barriga y los tipos antipáticos que atienden en ventanilla, de esos también)  se podía leer en pequeñito que el I+D para investigación subirá un 6.1%.  Esta subida hace alusión a las subvenciones directas a la Investigación Civil, excluyendo los prestamos, una partida fantasmagórica, ya que se ha ejecutado menos de la mitad en ejercicios anteriores. Estamos hablando de 2250M€ (22 Ronaldos,   para entenderse), muy por debajo de los 4200M€ que se presupuestaron en 2009.  

El problema, sin embargo, no está en lo que diga el  presupuesto.  ¿De qué vale un presupuesto si no se ejecuta?. Estoy pensando, claro, en la convocatoria anual de proyectos de investigación. A riesgo de ser un pesado, tengo que insistir en que hay un elefante en la habitación.  Por motivos que no se  nos han explicando, pero que sospechamos, la Secretaría de Estado de I+D lleva 10 meses de retraso en la convocatoria anual de proyectos de Investigación. Esta partida suele ser de unos 200-300M€, es decir, el 10% del presupuesto de I+D. Lo que ocurre es que el resto de ese presupuesto se va, en gran medida, en financiar al CSIC y otros OPIS. Es decir, que el la partida de los proyectos es la única que podría ser sacrificada, como lo está siendo de hecho,  sin dejar de pagar nóminas y cerrar centros.

Por tanto, lo que digan los presupuestos del señor Montoro sobre el 2014, en lo relativo al I+D, carece de importancia, en la misma medida en que el programa electoral de su partido prometía bajar impuestos, y luego pasó lo que pasó.  Del señor Montoro, en lo relativo al I+D,  lo que esperamos no es un presupuesto para el 2014, sino el desbloqueo de 2013.   Termino resaltando la legendaria torpeza que este bloqueo supone.   La parte del león de los bien modestos presupuestos de I+D se va al gasto inevitable del presupuesto corriente de los centros de investigación, o sea, a pagar el coche.  Y a través de filibusterimos, que dirían en US,  se racanea con el gasto en gasolina, es decir, el dinero de los proyectos con los que se ha de hacer la investigación propiamente dicha. Brillante gestión, señora Vela y señor Montero, por la cuál tenemos el coche parado y lo seguimos pagando.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Competitividad: chip o cheap

Se nos ha pasado el verano, igual que la primavera y el invierno, y trás más de 9 meses esperando, la convocatoria del Plan Nacional de I+D de proyectos de investigación sigue sin salir. Dado el caracter anual de la convocatoria, esta anomalía tiene el aspecto de una mujer embarazada de 15 meses.  Así está, metafóricamente, a la Secretaria de Estado de I+D+I, Carmen Vela.   Prometía  Carmen en Julio, ante 400 testigos, que la convocatoria iba a salir seguro, y se nos dio a entender que en Septiembre.

Dentro de 14 semanas, con la Navidad de por medio, se acabarán los proyectos del trienio 2011-13, y un tercio de los grupos de investigación de este país se quedarán sin proyecto de investigación.  Comenzará así una andadura en el desierto para muchos colegas que conozco bien, que han realizado una labor impecable, en ocasiones heroica.   Estoy pensando en muchos profesores de Universidad, que cumplen con su obligación profesional de investigar rodeados de colegas que no lo hacen.  Me pregunto cuántos de los que cumplen van a tirar la toalla y unirse al alegre grupo de las cigarras.  Todo dependerá de la duración de la travesía del desierto, y aunque me consta que es grande el tesón, el sentido de la responsabilidad  y la pasión por la investigación,  por momentos parece que la legendaria incompetencia de la que está haciendo gala la Secretaría de Estado de I+D es aun mayor.

Me pregunto cuál es el concepto de competitividad que manejan en el  Ministerio de Economía y Competitividad, donde están depositados los restos mortales de la  Secretaría de Estado de I+D+I. Entendemos que la aspiración del susodicho ministerio es  que España se convierta en un país más competitivo.  Simplificando, hay dos maneras opuestas de conseguirlo. Una posibilidad sería aumentar el valor añadido de nuestro trabajo, por ejemplo, produciendo productos tecnológicos.  Para ello, habría que invertir en educación,  subir el nivel de preparación y exigencia, promover la iniciativa empresarial, fomentar la cultura científica y tecnológica, y  por supuesto invertir en investigación.  Haciendo todo esto, nos pareceríamos más a Holanda, California y  Finlandia, que basan su competitividad en los chips.

Luego está la segunda manera de ser competitivos, que es ser baratos.  Baratos,  para que cueste poco producir y así exportar y para que empresas extranjeras monten aquí sus plantas de producción.  Baratos, para que vengan los ingleses a emborracharse a nuestras playas.  Baratos, para poder montar casinos.   Una vida barata,  con pensiones baratas, con sueldos baratos.  O sea, parecernos más a Indonesia o Tailandia, que se basan su economía en ser cheap.

La diferencia entre el futuro que nos espera si vamos por la via de los chips o por la via de lo cheap es la misma que hay entre un Ipad y una baratija del bazar de los chinos, o entre el nivel de vida de un holandés  y el de un tailandés.  Qué desastre.

lunes, 16 de septiembre de 2013

La marca España, según Grant Thornton

Tras la sobredosis de relaxing café con leche,  el video adjunto, editado por la empresa norteamericana Grant Thornton,  puede servir para subirnos un poco la moral e ilustrar como vender la marca España de manera convincente, sin hacer el ridículo y con mucha gracia.


Tras verlo, no dejo de pensar tres cosas. Primera, que  debíamos fiarnos mucho más de la capacidad de España como país en general, y de  nuestras empresas en particular.  Como decían Gasol y Nadal en el anuncio de Nike, ser español no es una excusa, es una responsabilidad. Segunda, que con el video de Grant Thornton quizá  habríamos conseguido los JJOO de 2020, y con seguridad habríamos evitado cierta sensación de ridículo. Tercera, ¿por qué  algunas  empresas norteamericanas venden mejor la marca España que los propietarios de la marca?.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Otro objetivo para el 2020

Como madrileño de adopción,  la eficaz campaña mediática de los últimos días estaba empezando a conseguir que me hiciera ilusión que organizásemos unos Juegos Olímpicos.  Esto, a pesar de que como ciudadano me parecía el último truco de nuestra clase dirigente para no enfrentarse a su responsabilidad, a saber, la de sacar al país adelante todo los días un poquito, y no a base de pelotazos y eventos planetarios.

Este blog gira en torno a la idea que la única  senda que proporcionará a España un futuro próspero pasa por que diversifiquemos nuestra economía,  desarrollando  nuestra capacidad de crear tecnología útil.  Creo además que, de no hacerlo así, nos quedaremos donde ya estamos, es decir, en la ruina.   Ya nos hemos cansado de leer y de escribir que somos un país de 6 millones de parados, pero sigue siendo así.  No se si  nuestra clase política tiene alguna clase de plan para sacarnos del hoyo pero, si así fuera,  el plan no parece que incluya desembrutecer  a la gente con un sistema educativo que fomente el sentido crítico, la cultura del esfuerzo (aquí Wert va en la buena dirección y contra corriente), y apostar por la investigación y la innovación.  

El caso es que lo de Madrid 2020 se nos estaba vendiendo como un gran proyecto colectivo en el que creer,  algo  en torno a lo que vertebrar el sentimiento nacional.  A este respecto, quiero  compartir   una alternativa  brillante que propone   mi colega  Francisco Rivadulla, profesor de la Universidad de Santiago de Compostela y miembro del selecto grupo de galardonados con el ERC award.  Es palabras de mi colega, "¿qué tal si nos planteamos poner 17 universidades (una por comunidad autónoma) entre las  500 primeras del ranking de Shangai y 3 entre las 100 primeras, de aquí a 2020?".  Ahí tenemos como sociedad un desafío que, en buena parte, no depende más que de nosotros mismos. No tenemos que esperar que los miembros del COI nos den el visto bueno.  No se trata de una quimera, tres universidades entre las 100 primeras nos pondrían al nivel de Israel y Bélgica, y en esto le  ganaríamos a Japón, que solo tiene 2.  Todavía quedaríamos por detrás de Suiza y Alemania (4),  y muy por detrás de California que tiene 9 entre las 50 primeras, y 3 en el top 10.

La inversión será posiblemente mucho menor que los más de 6 mil millones que dicen que ya hemos gastado en Madrid,  y el debate que se generará en torno a como conseguirlo nos dará más rendimiento que construir una Villa Olímpica.     Mi sobrino mayor acaba de cumplir 10 años. Para 2020 estará terminando su educación secundaria y pensando en  ir a la Universidad. ¿Podrá optar a estar en una de las 100 mejores Universidades del mundo sin salir de España?.   Por esto si que merece la pena luchar, y desilusionarse si no lo conseguimos, y seguir perseverando en el empeño.



domingo, 1 de septiembre de 2013

SPINOGRAPH, comienza la aventura

SPINOGRAPH es el nombre que le hemos puesto a un proyecto europeo que comienza hoy,  1 de Septiembre de 2013,  bajo mi coordinación, y que se dedicará fundamentalmente a formar investigadores a través de la investigación en el uso del grafeno, y otros cristales bidimensionales, en dispositivos de 'espintrónica'. Otro día explicare esto de la 'espintrónica' en grafeno,  hoy quiero  hablar  del proyecto.

SPINOGRAPH está financiado por el programa Marie Curie que se integra en el FP7 ( séptimo programa marco, Framework Program, de la Unión Europea).  Durante 4 años, los 9 grupos de investigación integrantes de  SPINOGRAPH recibirán un total de 3.9M€, que se destinarán a pagar los sueldos y gastos de formación  de los 15 investigadores que serán  contratados en los próximos meses.  Estamos hablando por tanto  de un promedio de 260k€ por investigador contratado, y más de 400k€ por socio,  y hay que decir que estos números son casi idénticos para las centenares de Redes de Formación (Training Networks) que financia el programa Marie Curie. Acostumbrado a las cantidades que se manejan en proyectos nacionales, los números del Marie Curie quitan el hipo y dan una medida del valor que atribuye la UE a la formación de investigadores de alto nivel.

 SPINOGRAPH cuenta en su equipo con socios  de primer nivel en el campo de la "espintrónica en Grafeno", destacando dos galardonados con el Premio  Nobel, André Geim  (U. Manchester) y Albert Fert (CNRS, Paris) , cuyos  trabajos sirvieron como punto de partida a la investigación en en grafeno  y spintrónica respectivamente.  Contamos con varios de los mejores investigadores en el naciente campo de la "espintrónica en grafeno", como Bart Van Wees (Gröningen), Luis Hueso (Nanogune, San Sebastián),    Francisco Guinea (ICMM, CSIC, Madrid),   Christoph Stampfer (Universidad de Aachen),  Irina Grigorieva (U. Manchester),  Pierre Seneor (CNRS, Paris). Complentan el equipo Amaia Zurutuza y Daniel Neumaier en  dos pequeñas empresas, la  española Graphenea (San Sebastián)   que se dedica a la fabricación de grafeno  y la alemana AMO GmbH, que fabrica componentes electrónicos.   El papel destacado que desempeña España en la investigación se ve reflejado en la composición de SPINOGRAPH,  con 3 grupos en España, más el INL que es un 50% español, aunque afincado en Portugal.

Por último, SPINOGRAPH va a contratar a 11 investigadores pre-doctorales    y a 4  post-doctorales, que se integrarán en los laboratorios de Manchester, Paris, San Sebastián, Madrid, Aachen, Gröningen y Braga en los próximos meses.   Estamos buscando por tanto gente con motivación y talento para unirse a nuestra aventura (interesados, contactad a través de  SPINOGRAPH@INL.INT).  En unas pocas semanas contaremos con una página web propia en la que ir anunciando nuestras actividades y ofertas de trabajo y además tendremos nuestro propio blog.   Desde aquí, seguiremos informando.


jueves, 29 de agosto de 2013

El gato de Schrödinger (explicado a mis padres)

Con motivo de su 126 cumpleaños, Google  rindió el 12 de Agosto  homenaje a Schrödinger y su gato con el siguiente   "Doodle":
En esta entrada voy a intentar explicar la historia del famoso  gato de Schrodinger para que la puedan entender  los no expertos.  El gato es el protagonista de un experimento  imaginario  propuesto por el físico teórico Schrödinger, en 1935,  para poner de manifiesto los problemas en la interpretación de la "mecánica  cuántica" que él mismo había contribuido a desarrollar.   En dicho experimento imaginario,  se metía en una caja un gato,  un dispensador de veneno y un "sistema cuántico".  La activación del dispensador de veneno dependía del comportamiento del "sistema cuántico" lo que, como veremos ahora,  ponía   a los físicos ante una paradoja:  el gato tenía que estar vivo y muerto a la vez.

La teoría de los  "sistema cuánticos"  se parece a la de las  ruleta de casino:  de la misma manera que podemos decir que  hay un 50% de  probabilidad de que la bola caiga en las casillas rojas,  en el caso del "sistema  cuántico",  había un 50% de probabilidad de que se activase el dispensador de veneno (y otro 50% de que no se activase,  claro).   Pero, a diferencia del caso de la ruleta, los  "sistema cuánticos"  están a la vez  en los dos estados,  el que mata al gato y el que no lo hace.

Para entender por qué la "teoría cuántica" propone una visión de la naturaleza en la que debemos admitir que un sistema está en dos estados diferentes a la vez, debemos  retroceder   35 años  más en el tiempo, hasta 1900.  En aquel momento los físicos creían que la mecánica  de Newton,  que permitía entender las órbitas elípticas de los planetas, la caída de las manzanas, y en general el movimiento de los objetos que nos rodean, debería también explicar el movimiento de los componentes elementales de la materia, como por ejemplo los electrones,  descubiertos en 1897 por J. J. Thompson.  En la teoría clásica de Newton  el movimiento de un objeto, sea un planeta o una mosca,  se describe con conceptos que nos resultan intuitivos, como posición y velocidad, y como todo el mundo sabe,  un planeta  o una mosca  no pueden estar en dos sitios a la vez, o tener dos velocidades a la vez.

Por otro lado,  en 1900 la física de las ondas estaba completamente desarrollada y permitía describir fenómenos como la propagación del sonido o de la luz.  Al contrario que  moscas, manzanas y planetas,   una onda es un objeto que  puede estar en dos sitios a la vez.  Por ejemplo, las ondas sonoras de mi voz se escuchan a la vez en toda la habitación.      Así,  ondas y "corpúsculos", la horrible palabra que se usa para referirse  a  los objetos que, como los planetas o las manzanas,  están  gobernados por la teoría de Newton, eran entes  radicalmente diferentes.   Y aunque  la polémica sobre si la luz tenía naturaleza "corpuscular" u "ondulatoria", llevaba encima de la mesa más de dos siglos, dado que diferentes experimentos apoyaban ambas posibilidades,  no había ninguna duda de que planetas, manzanas y moscas eran corpúsculos.

En las dos primera décadas del siglo XX los experimentos empezaron a revelar la estructura de la materia a escala atómica. Así, se comprendió que todo, incluido nosotros, las manzanas, las moscas y los gatos, está hecho de átomos, de una cantidad extraordinariamente grande de átomos, dado que éstos son extraordinariamente pequeños.  Así, un virus está hecho de varios millones de átomos.  A su vez, se descubrió que en  cada uno de estos átomos los electrones se movían alrededor de un minúsculo núcleo, evocando la imagen del sistema solar, en las que los planetas se mueven alrededor del sol.   Aplicada a dimensiones tan minúsculas la teoría de Newton,  combinada con la teoría electromagnética desarrollada en el siglo XIX,    fallaba espectacularmente por dos motivos:

1)  Un electrón que se moviera  alrededor del núcleo emitiría ondas electromagnéticas,  como un teléfono móvil, perdiendo así su energía, lo cuál le llevaría al colapso, "cayendo" al núcleo en menos de un milisegundo. De hecho, el mecanismo  análogo haría que la tierra cayese sobre el sol, debido a la pérdida de energía por emisión de ondas gravitatorias, pero eso ocurririá en una escala de tiempo  de 10 billones de veces la edad del Universo y  para entonces  el sol habrá desaparecido.     Volviendo al hilo de lo que nos ocupa,  la teoría convencional de Newton y la teoría electromagnética nos dicen que los átomos no pueden ser estables.

2) Los experimentos indicaban que los electrones dentro de los átomos únicamente podían intercambiar energía con el resto del universo en cantidades discretas,   o "cuantos",   en contra de lo que se conocía sobre los corpúsculos, cuya energía podía ser variada en cantidades arbitrariamente pequeñas.  En cambio,   el comportamiento de la energía de los electrones en los átomos era matemáticamente igual al de las frecuencias de las ondas. Por ejemplo, en un xilofón cada tecla vibra a una conjunto discreto de frecuencias.

Así,  la teoría de Newton para los "corpúsculos" no podía explicar los resultados experimentales sobre el movimiento de los electrones dentro de los átomos, y estos tenían propiedades que recordaban matemáticamente a las ondas.  Este gran enigma,   y otros parecidos  que fueron emergiendo en las dos primeras décadas del siglo XX, se resolvieron cuando  varios físicos (Heisenberg, Dirac, Schrödinger) desarrollaron una teoría completamente nueva para describir el movimiento de los electrones, la teoría cuántica, cuya ecuación fundamental es la Ecuación de Schrödinger para describir el comportamiento de los corpúsculos, como los electrones, mediante una  "función de onda".

¿Qué es la función de onda y qué significa?.  Aquí es donde entra el casino cuántico en todo su esplendor. La "función de onda" nos informa sobre la probabilidad de encontrar  al electrón en un punto del espacio. El problema es que  el tamaño de las ondas podía ser realmente grande. Por ejemplo,  un electrón puede estar a la vez en todos los átomos de un cristal.  La teoría cuántica renunciaba así a asignar a los objetos una posición y una velocidad, y se limitaba a proporcionar una información probabilística que horrorizó a muchos físicos de aquella época, como Einstein y Schrödinger, que paradójicamente habían contribuido decisivamente a desarrollar la teoría. En este contexto histórico dijo Einstein una de sus frases más celebres: Dios no juega a los dados.

Lo cierto es que la teoría cuántica proporcionó una herramienta extraordinariamente eficaz para describir el comportamiento de los electrones y de las partículas fundamentales que se fueron descubriendo en las siguientes décadas. Estos éxitos, y las aplicaciones que se derivaron, como  el desarrollo de tecnologías como el transistor, los circuitos integrados,  la resonancia magnética y el laser, consiguieron que muchos se convirtieran en usuarios de la teoría sin entrar en el debate filosófico de qué diablos quiere decir que un electrón está en dos sitios a la vez, o que puede tener dos energías diferentes a la vez.

 Con su experimento imaginario, Schrödinger trataba de derribar la barrera psicológica que permitía a los físicos admitir que  los electrones y los átomos podían estar en dos estados a la vez, y los objetos "macroscópicos", como los  gatos, no.  Pero entonces,  ¿dónde está la barrera que separa el mundo clásico del cuántico?. El concepto de decoherencia responde a esa pregunta, pero esta historia la contaremos otro día.


jueves, 22 de agosto de 2013

Sepultados bajo una montaña de papeles

Recomiendo desde aquí la excelente y conmovedora  carta de "Despedida de una científica que está haciendo las maletas", escrita por la Doctora Amaya Moro-Martín,  investigadora del CSIC de brillante trayectoria que se va a trabajar a la NASA, tras terminar su contrato de 5 años de Ramón y Cajal, recibir la evaluación positiva del programa llamado I3  y no cumplir el Estado con los diversos compromisos contractuales,  plasmados en el BOE,  que deberían haber supuesto la convocatoria de una plaza con el perfil adecuado.

En su carta, dirigida a Rajoy pero que debería leer toda nuestra clase política,  la doctora Moro-Martín, le devuelve metafóricamente a Rajoy todos los certificados, BOES y documentos que había ido acumulando para incorporarse con un puesto permanente al sistema público de I+D.    Entre las 720 páginas de certificados, se incluye su doctorado en US, debídamente homologado, en un proceso del que puedo dar fe que requiere traducciones juradas, apostillas consulares y otros conceptos decimonónicos  que da vergüenza narrar.

Por supuesto,  lo esencial de todas esta historia es que España pierde talento, traiciona a gente brillante que envía como  emisarios  a informar al mundo de que no apostamos por la ciencia. Además, empeoramos nuestra "balanza cerebral" con los  EEUU, que  realiza  un fichaje excelente.   Pero es el asunto, quizá menor,  de los papeles el que me ha recordado una historia que quiero contar aquí.   Corría el año 2007 o 2008 y me presenté a una prueba de habilitación nacional. En aquellas pruebas, ahora substituidas por un trámite no presencial,  los candidatos nos sometíamos a un examen tipo oposición, con varias fases, ante un tribunal de 7 miembros. El ganador salía de allí con el derecho a presentarse a una plaza, pero para tan magro premio  el proceso tenía las trazas de una oposición de las de toda la vida.

Recuerdo viajar muy de madrugada desde Alicante a Madrid para el acto de entrega de los documentos. Recuerdo que me sentía ridículo portando una caja de cartón que contenía 7 carpetas archivadoras con   copias de decenas de  certificados de asistencia,   títulos,  artículos. Además, la caja contenía  una memoria de un proyecto docente y otra de un proyecto investigador.  Todo por septuplicado, porque había 7 miembros en el tribunal.  El pen-drive y los pdf habían sido inventados, pero la ley es la ley.  Me parecía ridícula mi  caja, que podía transportar en brazos sin problemas, pero al llegar a la sala donde se producía la entrega de documentos, vi que otros aspirantes portaban maletas de las que no caben en la cabina de un avión.

En el aula en cuestión,  estaban sentados los 7 miembros del tribunal, todos profesores de Universidad que habían sido elegidos por sorteo para evaluarnos. Eramos unos 10 o 15 candidatos, y únicamente 2 podían ganar el derecho a  presentarse a una plaza de verdad.  En los ojos de los miembros del tribunal se podía leer su entusiasmo: durante dos o tres semanas se pasarían horas  escuchando  a los candidatos contar su trayectoria académica, proyecto docente, y proyecto investigador, y tendrían que interrogarles al respecto.  Además,  deberían leerse las memorias de los proyectos docente e investigador, a 100 páginas por candidato, cosa que hicieron mientras los candidatos les dábamos la charla, literalmente.  

Comenzó el acto de entrega de documentación y los aspirantes fuimos llamados por orden alfabético.  Cajas de cartón y maletas fueron abiertas, y carpetas y archivadores empezaron a acumularse en 7 montones, uno delante de cada miembro del tribunal.  Recuerdo perféctamente que, al cabo de un rato, la catedrática de Málaga estaba literalmente oculta tras una montaña de papeles y aquello me pareció una metáfora excelente de lo  ridículo de nuestro sistema burocrático.   Afortunadamente el asunto de la habilitación que acabo de describir, y que fue un intento fracasado de acabar con el enchufismo en la contratación de profesores de Universidad,   ha sido simplificado notablemente. Desgraciadamente, seguimos homologando títulos de Princeton con apostillas de la Haya, y si algún premio Nobel se despista y quiere una cátedra en España, tendrá que pasar por la correspondiente acreditación antes de poder presentarse a una plaza, eso el día que vuelva a haber plazas.

Le deseo desde aquí lo mejor a Amaya Moro-Martín y a tantos otros que le han dado una oportunidad al I+D Español y les hemos fallado.

miércoles, 21 de agosto de 2013

WiTricity, adiós a los cables

Vuelvo de vacaciones y saco de la maleta un amasijo de  cables con los cargadores  del portátil, los móviles, la tablet, el Kindle y el cepillo de dientes.  Además de la incomodidad, hay algo inaceptable en el  anacronismo de  conectar  maravillas  tecnológicas del siglo XXI  a un triste cable.

Algo así debieron pensar los físicos de MIT que pusieron en marcha Witricity,  una empresa que está desarrollando la tecnología para permitir la transferencia de energía eléctrica sin cables.    Su aventura, que ya cabalga decididamente por la ruta que lleva de la I a la D, comenzó en 2006 cuando el físico teórico Marin Soljačić, con otros dos colegas,  retomó un problema que había escapado al genio de Tesla, hace más de 100 años: ¿se puede enviar, de forma eficiente,  energía eléctrica sin necesidad de usar cables?.   En pequeñas cantidades  es evidente que si, como comprobamos cada día al usar la radio, los teléfonos móviles  y los mandos a distancia, pero el proceso de   transmisión de ondas electromagnéticas  desde el emisor al receptor  apenas  transfiere energía y  además, es poco eficiente. Por ejemplo, si valoramos el rendimiento del sol en su tarea de enviar energía electromagnética a la tierra,  vemos que  el sol "derrocha"  una cantidad gigantesca de energía  irradiada en otras  direcciones.

  Por esto,  no es tecnológicamente viable  usar ondas electromagnéticas "viajeras" para transportar energía.   Por otro lado   cargas y corrientes generan  además otro tipo de campo electromagnético que, en lugar de viajar hasta el infinito a la velocidad de la luz,  apenas recorren una distancia comparable al tamaño del circuito que las genera y se conocen como campo cercano o modos evanescentes.

Soljačić  y colaboradores se  preguntaron si podría usarse el campo cercano  para transportar energía de un circuito a otro, sin necesidad de cables. Para responder a su pregunta,   aplicaron  un principio conocido desde los albores de la mecánica clásica y exportado después a todos los campos de la física: la resonancia.  Dos objetos que cuando están separados  oscilan con la misma frecuencia, intercambiarán energía de forma muy eficaz una vez que son acoplados, por débil que sea su interacción.  Como le enseñamos a nuestros alumnos en primero de carrera, una bobina de hilo  metálico se comporta como un oscilador con  una frecuencia natural de oscilación.  Por tanto, dos bobinas idénticas, débilmente acopladas,  intercambiarían fácilmente energía.   De acuerdo con las simulaciones de   Soljačić y colaboradores,  se podía transportar energía electromagnética de forma eficiente, sin cables, entre dos bobinas situadas a una distancia de hasta 8 veces su tamaño.

El equipo de Soljačić no se conformó con hacer la simulación  y decidieron hacer el experimento, que queda retratado en la imagen. La bobina de la izquierda está conectada a la red eléctrica.   La bobina de la derecha  está conectada a una bombilla de 60 Wattios.   Entre ambas, sin ningún cable que las conecte, posa el equipo de Soljacic que ilustra que la tramisión de energía no se ve afectada por su presencia y que además, no es perjudicial.

Soljačić (en el centro, con camisa a rayas) y colaboradores, y su  demostración de transmisión de energía eléctrica sin cables.  

La eficacia en el proceso de transmisión de energía en el experimento inicial, cercana a un 40% con bobinas separadas a 2 metros de distancia,  era un dato más que alentador para pensar en la aplicación masiva del principio  de transmisión de energía sin hilos a todos nuestros gadgets, y también a coches eléctricos.  Como ocurre casi siempre en el desarrollo de tecnología,  las aplicaciones se conciben post-facto. Por ejemplo,  con la tecnología de marcapasos actual, el cambio de las pilas requiere una intervención quirurjica que la recarga  inalámbrica  podría evitar.

Da vértigo pensar que en menos de dos años (2006-2007) Soljačić y sus colegas tuvieron tiempo de hacer las simulaciones,  el experimento y fundar la empresa WItricity. Con sede en Watertown (Massachusets), al lado de MIT y Harvard,  Witricity  cuenta ya con decenas de empleados, ha abierto una segunda sede en Utah, y ya está en números azules gracias a su "know-how" en el desarrollo de resonadores electromagnéticos, a pesar de que todavía no están comercializando a escala masiva  los cargadores inalámbricos que permitirán cargar móviles, portátiles, y hasta vehículos eléctricos.

De esta  historia yo saco varias lecciones.  Hay muchos problemas de física fascinantes que no tienen nada que ver con la nanoescala, las partículas subatómicas o la cosmología, es decir, los  campos de investigación de moda en física.   Es una buena idea intentar soluciones sencillas a esos problemas, incluso si gigantes como Tesla fracasaron en el empeño.  La solución a los problemas prácticos nace más a menudo del golpe  de inspiración de un individuo o un grupo pequeño de personas, que de las grandes estrategías de política científica definidas en planes quinqueniales o  buques insignia. Por último, la inversión que realiza la sociedad nortemericana en investigación, junto con acumulación de talento en universidades y centros de investigación,   continúa dándoles  resultados.

jueves, 1 de agosto de 2013

Dar pena o generar recursos propios.

Una persona sordo ciega con retraso mental severo requiere atenciones constantes y obviamente no puede ganarse la vida por si misma, es decir, no puede generar recursos propios.  Para estos casos hay previstas ayudas estatales, que se han visto reducidas, según se puede leer en la prensa y me confirma  un familiar que se gana la vida atendiendo un caso así.   Estas cosas dan pena.

La noche del martes 30 vi en las noticias la concentración de un grupo de "trabajadores del CSIC" ante el Ministerio de Economía  para hacer entrega de más de 235 mil firmas, incluída la mia,  para solicitar la liberación de fondos para evitar el colapso de la emblemática institución.  Yo vi la noticia en el canal de 24 horas de RTVE.  Mientras la voz en off del locutor informaba sobre el nuevo anuncio del ministro De Guindos de la inyección de los famosos 25 millones de euros,  las imágenes mostraban a un grupo de gente joven con el arrojo para concentrarse en la calle en pleno verano, con la que está cayendo.  

Es de suponer que entre los congregados estaban los impulsores de la recogida de firmas, que creo que cabe calificar como de éxito y a los que felicito desde aquí.   Sin embargo, durante 10 segundos en horario prime time,  se erigió como portavoz del I+D español un joven  que, entre otras cosas que perfectamente lógicas,  dijo una media verdad   que proyecta una imagen que no nos conviene. Lo que vino a decir es que el CSIC no podía conseguir recursos propios y por tanto necesitaba subvenciones públicas.  En este link se puede  ver el vídeo con la noticia (en la que no aparece la frase sobre la incapacidad para generar recursos propios).

Digamos que la idea  que proyectó el I+D español durante esos segundos en prime time me pareció más cercana a la de alguien que está dando pena que a alguien que puede valerse por si mismo y generar recursos propios.  Y no se trata de algo puntual.  Está muy extendida entre mis colegas la idea de que los científicos debemos hacer ciencia a un gran nivel  y no preocuparnos por las aplicaciones, ni por "generar recursos propios".  Un corolario de esta actitud es que nuestra financiación queda al pairo de la buena voluntad y disponibilidad financiera del gobierno de turno.

   ¿Puede el CSIC generar recursos propios?.  Desde el punto de vista legal si,  desde su conversión en Agencia Estatal en 2007.  Como reza el artículo 37, punto ,  del Real Decreto  de Creación de la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas,  el CSIC se financiará, entre otros,   con
"a) Las transferencias consignadas en los Presupuestos Generales del Estado.
b) Los ingresos propios que perciba como contraprestación por las actividades que pueda realizar, en virtud de contratos, convenios o disposición legal, para otras entidades públicas, privadas o personas físicas."
Por otro lado,  desde el punto de vista práctico, el CSIC parece no estar consiguiendo suficientes fondos externos, a través de proyectos europeos o de contratos con empresas, por poner dos ejemplos específicos, como para  paliar  la causa primera de su calamitosa situación actual,  a saber, la reducción de la aportación estatal a través de los presupuestos.

Por tanto, es verdad a medias que el CSIC no puede generar recursos propios. Legalmente puede, pero en la práctica no lo consigue.   El problema se complica más aun porque incluso si se tiene la determinación de lograr "ingresos propios" ,  esto no se consigue en una escala de meses, que es el plazo de tiempo en el que se dirime el drama del CSIC.   Se tarda más de un año desde que se pone en marcha una petición de proyecto europeo hasta que se liberan los fondos. Además, estas convocatorias son extraordinariamente competitivas, y financian menos del  20% de las solicitudes.   Y la colaboración con empresas no es algo que se pueda improvisar en unos pocos meses, en especial porque no abundan las empresas españolas cuyo negocio sea la tecnología y requieran de asesoría y servicios por parte de los centros de investigación del CSIC.

Yo creo que sería deseable cambiar todo esto, pero para ello el primer paso no puede ser en ningún caso estrangular económicamente a una institución como el CSIC que, incluso si fuese percibida de forma errónea por parte de nuestros políticos como un centro de gasto sin beneficios tangibles, debería recibir el mismo tipo de protección que otras instituciones que encajan en la misma descripción y no están pasando el mismo calvario.   Creo que el gobierno debe dar un apoyo financiero claro y decidido al CSIC, entre otras cosas porque estamos hablando de cantidades de dinero que causan sonrojo, y para evitar hacer más daño a la marca España.  Por otro lado, y pensando en el medio plazo,  el CSIC debería hacerse mirar lo de los "ingresos propios".



sábado, 27 de julio de 2013

El artículo 20.3 y la mecánica cuántica

La mecánica cuántica es el  conjunto de  leyes que rigen el movimiento de la materia a escala atómica y  es la teoría más exitosa jamás propuesta, en el sentido de que concuerda con algunas observaciones experimentales con una precisión extraordinaria. Cuando se desarrolló, en las primeras décadas del siglo XX,  proporcionó un marco teórico en el que cobraron sentido los extrañísimos  resultados que arrojaban los experimentos  realizados con átomos y electrones. Aquellos experimentos  tenían intrigados y desconcertados  a Planck, Einstein y compañía.

Justo hace 100 años Bohr propuso un modelo para el movimiento de los electrones en el átomo más sencillo de todos, el hidrógeno. El modelo de Bohr  era a las leyes de la física de Newton lo mismo que la obra de los impresionistas a la pintura de Velázquez: una forma radicalmente nueva de ver el mundo.  Después de Bohr llegaron Heisenberg, Schrödinger  y Dirac, que propusieron el marco formal para toda mecánica cuántica, cuya impresionante eficacia a la hora de proporcionar modelos matemáticos que se ajustan a los resultados experimentales venía acompañada de un precio intelectual que horrorizó a casi todos: los conceptos clásicos de posición, velocidad y trayectoria  quedaron desdibujados, y el azar parecía jugar un papel determinante.  Aquello  llevó a Einstein a declarar que esta no podía ser la respuesta final ya que "Dios no juega a los dados".

Viene todo esto a cuento para intentar explicar mi sensación al oir el otro día a Carmen Vela mencionar varias veces el artículo 20.3,  en la mesa redonda de la Bienal de la RSEF.   Tras unos meses intrigado y desconcertado   con el caos del I+D español y sus proyectos secuestrados,  su convocatorias bloqueadas, sus  calendarios incumplidos, sus anuncios sorprendentes en el BOE, el CSIC y otros centros públicos de investigación patas arriba,  el artículo 20.3 podía empezar a aclarar el misterio, como hiciera  el modelo de Bohr con el otro misterio hace 100 años.  Intrigado  fui a preguntar al Oráculo de Mountain View (google) a qué ley pertenece el 20.3. La respuesta:   Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.  (LOEPSF)

Esta ley, aprobada en Abril de 2012,  define en su preámbulo   3 objetivos:
" Garantizar la sostenibilidad financiera de todas las Administraciones Públicas; fortalecer la confianza en la estabilidad de la economía española; y reforzar el compromiso de España con la Unión Europea en materia de estabilidad presupuestaria. ".
 So far, so good.  Estabilidad,  justo lo que le haría falta a nuestros centros de investigación. En su capítulo III  la  LOEPSF  introduce "novedades legislativas", y entre ellas destacan el siguiente enunciado (también en el preámbulo):   "Todas las Administraciones Públicas deben presentar equilibrio o superávit, sin que puedan incurrir en déficit estructural".

 En el capítulo IV, donde vive nuestro artículo 20.3,  se definen medidas preventivas, correctivas y coercitivas.  El artículo 20.3 resulta ser una "medida correctiva", destinada a las Comunidades Autónomas que no cumplan con el objetivo de déficit que marca la LOEPSF. Dice el 20.3
 "En los supuestos de incumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria, de deuda pública o de la regla de gasto, la concesión de subvenciones o la suscripción de convenios por parte de la Administración Central con Comunidades Autónomas incumplidoras precisará, con carácter previo a su concesión o suscripción, informe favorable del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas."

Y ésta es la madre del cordero: que a pesar de estar impulsados y legislados por la administración central, muchos de los programas del I+D que están paralizados involucran gasto autonómico y como quiera que algunas Comunidades incumplen con lo establecido en la LOEPSF,  alguien en el ministerio que dirige Montoro debe emitir un informe favorable antes de que se puedan "suscribir los convenios".    Si lo entiendo bien,  Montoro nos tiene agarrados por el 20.3 .   Si no lo entiendo bien, invito a los amables lectores de este blog a que me lo expliquen.

La LOEPSF y su artículo 20.3 permiten quizá dar cuenta de los misteriosos hechos,   ya saben: proyectos paralizados y secuestrados,  convocatorias retenidas, y el CSIC  convertido en un soviet.  Pero, al igual que le pasara a Einstein con la física cuántica, aunque  en la medida de mis muy modestas prestaciones,  la LOEPSF me causa un gran horror intelectual.   ¿Cómo hemos llegado a crear un engendro así, en el que la deuda de una región paraliza la acción de la administración central? ¿ Cómo puede una ley cuyo objetivo es "garantizar la sostenibilidad financiera de todas las instituciones del estado", acabar estrangulándolas?.  ¿Es un homenaje al doublespeak de Orwell o es que nos hemos vuelto más idiotas?.  ¿Estamos liquidando nuestro adolescente sistema de I+D en el altar de la pertenencia a la UE y al euro?   ¿Hay alguien que "mande" aquí o es nuestra administración un monstruo de 4 cabezas,  europea, central, regional y local,  peleadas entre si?.

Por último, de haber voluntad y dinero,  en el Ministerio de Montoro  podrían emitir en 10 minutos un informe que desbloquee los programas del I+D.   Dinero sabemos que hay poco, pero empiezo a pensar  que igual ese no es el  principal problema.

domingo, 21 de julio de 2013

Carmen Vela en la bienal de la RSEF

Carmen Vela (CV), Secretaria de Estado del I+D,  respondió durante más de una hora a preguntas formuladas de un público formado por los más de  400 físicos que participaron en la trigésimo cuarta reunión Bienal de la Real Sociedad Española de Física (RSEF), que tuvo lugar en Valencia la semana pasada.    Durante la  mesa redonda sobre política científica prevista en el programa, el jueves 18 de Julio,   al filo del mediodía,   CV hizo frente al ambiente  expectante, y por  momentos tenso,  propiciado por la situación crítica del I+D  descrita  en entradas anteriores.

 Mesa redonda sobre política científica,  Valencia, 18-7-2013.
No faltaban en el público investigadores del CSIC preocupados y afectados por el corralito,  investigadores con  proyectos de 2013 concedidos y secuestrados, y otros tantos a la expectativa de una convocatoria de 2014 que acumula  7 meses de retraso,  investigadores a la espera de la resolución de la convocatoria del programa Juan de la Cierva, además de  jóvenes investigadores afectados por decisiones en ocasiones ajenas a la Secretaría de Estado de I+D, como  subidas de tasas de master y bloqueo de convocatorias de becas del Ministerio de Educación, pero que afectan igualmente.

El acto se inició con una breve presentación por parte del  vicepresidente de la RSEF Adolfo Azcárraga,  que al día siguiente resultó además ganador de las elecciones a presidente de la RSEF.    Azcárraga, desgranó en 3 transparencias el impacto enorme de la Física en la economía europea, para seguir con las cifras menguantes del I+D español y terminar con un  resumen de los problemas críticos que nos acucian: paralización del Plan I+D del 2013, fuga de cerebros, inseguridad en la continuidad de proyectos, corralitos, supervivencia del CSIC, incumplimiento de compromisos internacionales.

De izquierda a derecha:  Labastida, Figueras,  Azcárraga, Carmen Vela. Al fondo, la transparencia de Azcárraga. 

Tras las intervenciones de Labastida y Figueras,  Carmen Vela dio la palabra al público, no sin antes matizar algunas afirmaciones de los otros participantes de la mesa.  Uno de los temas recurrentes en las preguntas e intervenciones por parte de los investigadores fue la destrucción en unos pocos años, por una crisis que todos queremos creer coyuntural,  de un ecosistema  que ha llevado varias décadas poner en marcha.   Se preguntó por el perjuicio de la marca España propiciada por los impagos, se expresó reiteradamente el impacto negativo que tendrán durante años los recortes que se están llevando a cabo ahora, se comentó el futuro del CSIC.

Carmen Vela mostró una gran habilidad para navegar en esta tormenta haciendo uso de grandes dosis de empatía, habilidad dialéctica y conocimiento del tema.   Temas recurrentes en sus respuestas fueron su determinación de pelear por el I+D, de "dejarse la piel",  y las  dificultades  a la hora de poner en marcha las convocatorias habituales  debidas   al artículo 20.3 (de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera),  que por lo visto entorpece o incluso paraliza iniciativas de ámbito estatal que involucran comunidades autónomas que superan el límite previsto de déficit.   CV   prometió  que  el CSIC tendrá los fondos que le hacen falta,  que la convocatoria de los proyectos de 2014 saldrá (se rumorea que en Septiembre) y reiteró que la mala prensa en foros internacionales no nos conviene.
El catedrático José Bernabeu a Carmen Vela: "no nos cabe duda de que te estás dejando la piel, pero ese no es el punto".  
Quizá el sentir de muchos de los presentes fue resumido en  el que para mi fue uno de los grandes momentos del evento,  cuando el catedrático de Física de la Universidad de Valencia,  José Bernabeu, inició  su intervención diciendo "Carmen,  no nos cabe duda de que te  estás dejando la piel, pero ese no es el punto".   El punto, creen muchos, es que si a pesar de todo el esfuerzo y la buena voluntad, las condiciones hacen imposible una gestión normalizada, aunque sea con recortes, de las convocatorias del I+D, lo que debería hacer la Secretaria de Estado es dimitir, para denunciar así la situación.

A falta de una opinión clara sobre esto último,  me gustaría destacar 3 cosas:
1) La valentía de Carmen Vela al  dar la cara  ante un público que está siendo víctima del bloqueo de los programas que ella gestiona.
2) La utilidad de la RSEF en general, y su encuentro bianual en particular, para propiciar un encuentro que sirvió para que algunos nos informásemos mejor sobre los entresijos de la grave situación que atravesamos y para que las autoridades (vicepresidente del CSIC, Secretaria de Estado) vieran de primera mano el estado de ánimo de la tropa.
3) El escaso precio político  que tienen que pagar los responsables últimos, sentados en el consejo de ministros, del daño infligido sobre el I+D español. Como dijo Azcárraga, es probable que los científicos tengamos que hacer un esfuerzo para trasladar a la sociedad la importancia de nuestro trabajo, algo que suscribo plenamente y que este blog intenta paliar.


jueves, 11 de julio de 2013

Hacer todo lo necesario para mantener el CSIC

Carmen Vela, Secretaria de Estado de I+D, anuncia que hará todo lo necesario para mantener el CSIC.  Estas sorprendentes declaraciones llegan 2 días después de las de su presidente,  Emilio Lora Tamayo,  diciendo que el CSIC está en una "situación límite" y que necesitan un traspaso de 75 M€ para evitar un "cataclismo".  Todo esto ocurre semanas después del anuncio por parte del ministro de Economía y Competitividad,  en el parlamento, de que se iban a liberar 100M€ para partidas del I+D.   La  noticia vino acompañada con  declaraciones a EFE de "fuentes del gobierno" de que "no van a dejar caer al CSIC", pero parece que no ha venido acompañada del prometido traspaso de 100M€.  

El "no dejar caer al CSIC" viene del mismo ministerio que  se dedica a no dejar caer a Bankia.   Esto nos ha costado a los contribuyentes 19 mil millones de euros.  O sea, 190 veces la partida que graciosamente anunció el ministro para insuflar un poco de aire al I+D español.  Lo de Bankia, y tantas otras cosas, pone en evidencia  que  75M€ son el puñetero chocolate del loro.  En su momento el gobierno de España opinó que 150M€ eran insuficientes para compensar a los productores de pepinos de Murcia, cuando la crisis del e-coli.  Lo que nos pasa a los científicos españoles es que cuando nos sacan del laboratorio somos una panda de pardillos,  y nos vendemos más baratos que los productores de pepinos de Murcia.   Si a Bárcenas le diera por ahí,  podría casi él  solito,  con sus cuentas de Suiza, inyectarle dinero al CSIC para evitar el "cataclismo", que me temo que es el eufemismo elegido por su presidente para referirse al impago de las nóminas.  

En este contexto, lo que ya me parece absolutamente de aurora boreal es que la señora  Carmen Vela  haya dicho lo siguiente:    "Es difícil nuestra situación, como la de todos los sectores en España, pero no por eso debemos llevar fuera una situación que siendo difícil, pintan como catastrófica y en la que parece que no merece la pena que nadie ponga dinero o que nadie invierta en España”", en alusión a cartas de protesta publicadas en  Nature y Science.   Fue la  Secretaria de Estado quien  publicó una carta en  Nature   hablando de su visión del I+D, que aludía a un exceso de científicos en España.   ¿Qué pretende?. ¿Que la respuesta la publiquemos en  periódicos de provincias?. 

Que la Secretaria de Estado  nos pida discreción a las víctimas de la absoluta falta de sensibilidad y visión de futuro que está mostrando este gobierno con el I+D  figura en el mismo nivel moral que las peticiones de silencio a las víctimas el terrorismo, o de perdón cristiano de la mujer maltratada al marido maltratador.    Basta ya de declaraciones, de consejos y de promesas. Para mantener al CSIC no hay más que pagar lo que está previsto en los presupuestos generales del Estado. Si esto es un problema, que lo digan, y así sabremos si es que estamos al borde del colapso o lo que pasa es que este gobierno quiere darle la vuelta al reloj de la historia y  volver a la España negra de los burros y los botijos.

PS:  Me uno aquí a la petición de firmas para salvar el CSIC:
https://www.change.org/es/peticiones/firma-para-salvar-al-csic




sábado, 29 de junio de 2013

Messi, el fútbol y el I+D

Messi es noticia estos días por sus problemas con Hacienda. He leido que el jugador argentino ha hecho la declaración complementaria de 2010 y 2011 y ha pagado 10M€ a Hacienda y he pensado: hombre, con esto se puede pagar el programa Ramón y Cajal un par de años (175 contratos, a 33k€ cada uno).  Con el mismo dinero se podrían pagar unos 30 proyectos de investigación de 3 años, pero para eso habría que sacar la convocatoria (mando desde aquí un cordial saludo a Carmen Vela, que debe seguir secuestrada por Montoro y le recuerdo que se le ha acabado el invierno primero, y ahora la primavera, y sigue sin sacar la convocatoria de proyectos que empiezan en 2014).

Pero quizá Leo Messi pueda servirnos para algo más que pagar (tarde) un dineral en impuestos,  y para hacer muy feliz a los fans del Barcelona, y darnos disgustos a los demás.  Messi nos podría servir de ejemplo: ¿por qué gana   Messi tanto dinero?.  Obviamente, porque Messi tiene mucho talento (para darle patadas a un balón), y porque hay un sector económico que le saca partido.  ¿Y cómo funciona ese sector económico?. Pues con una combinación de apoyo público desmedido y de iniciativa privada en un entorno fuertemente competitivo.  El apoyo público se materializa en forma de derechos de televisión, que durante años pagaron los ahora arruinados canales públicos a los equipos, el guante blanco en todo lo que tiene que ver con recalificaciones urbanísticas de instalaciones deportivas, y la paciencia que tiene Hacienda para no exigir el pago inmediato del dineral que los clubes le deben a la cuidadanía.

Pero hay otros sectores que reciben dinero público y no generan el mismo  volumen de negocios que el  fútbol. ¿Como ha conseguido el mundo del fútbol convertir el talento de Messi en muchos billetes de 500€?. Veamos:
  • Competencia a todos los niveles: deportivos, económicos, recursos humanos.  
  • Evaluación objetiva de los resultados.   Aunque el año anterior intentaron  matar a besos  a Bielsa por sus sub-campeonatos con el Bilbao,  el "bullshit" puede durar como mucho un año.  O hay resultados, o te vas a la calle.  Y los ascensos, descensos, participación en competiciones internacionales se deciden mediante criterios objetivos (puntos, goles, ..). 
  • Busqueda de la excelencia.  Con tanta competencia y sin poder recurrir a las cortinas de humo, a los equipos de fútbol no les queda otra más que luchar por incorporar a sus filas a los mejores profesionales, dejando poco espacio para amiguísmos y otros criterios. 
  • Internacionalización del negocio: se fichan jugadores extranjeros a mansalva, y los españoles se van a jugar fuera, sin que nadie hable de una "fuga de piernas".  Se logran patrocinios de marcas extranjeras, se hacen giras por el extranjero.  
  • Movilidad: un año cualquiera la mitad de los entrenadores no acaban la temporada. De hecho, Mourinho era el entrenador más veterano de primera división, hasta el anuncio de su marcha.   Y  salvo excepciones, la trayectoria normal de un futbolista incluye al menos 3 equipos de fútbol en una década. 
Comparemos ahora con las Universidades Españolas, donde se hace el grueso de la investigación: 
  • ¿Competencia?. Se evita a toda costa. Los rectores actúan colegiados en la Conferencia de Rectores (CRUE).  Las Universidades no compiten ni por atraer alumnos ni por fichar profesores. 
  • ¿Evaluación objetiva?.  ¿Elabora y publica la CRUE algún ranking de Universidades Españolas? ¿Podemos acceder al listado de profesores que logran sexenios?.  Y el bullshit campa por sus respetos: ¿cuántos campus han recibido ya la etiqueta de "campus de excelencia internacional"? ¿Y cuántos están en el top 200 del ranking de Shangai?.  
  • ¿Busqueda de la excelencia?.  Menos de la mitad de los profesores de Universidad logra pasar la escasamente exigente barrera de lograr los "sexenios".  
  • ¿Internacionalización?. ¿Cuántos rectores extranjeros hay en España?.  Cero. ¿Qué porcentaje de profesores extranjeros?.  Conozco a poquísimos, que además tuvieron que convalidar sus títulos de universidades buenas extranjeras en un proceso que lleva más de un año. ¿Se imaginan a Ronaldo  convalidando su título de futbolista para jugar en el Madrid?. ¿Están las Universidades españolas  intentando captar estudiantes del extranjero?.  ¿Están estableciendo sedes en China, como han hecho universidades inglesas y americanas?
  • ¿Movilidad? : La falta de movilidad del cuerpo de profesores de Universidad en España está consagrada legalmente.  Un inspector de Hacienda podría ser trasladado de Cadiz a Lérida, pero sería imposible que un profesor de la Autónoma de Madrid pasara a trabajar a la Complutense sin aprobar OTRA oposición.  
Que quede claro que no propongo aquí copiar sin más el modelo del fútbol en el mundo académico, pero si que creo que deberíamos reflexionar sobre este asunto,  intentar analizar qué estamos haciendo mal en el I+D, e intentar copiarnos de lo que funciona. La alternativa es seguir renegando de  una sociedad en la que 22 tíos en calzones pateando un balón se forran, con la connivencia y generoso apoyo económico del Estado,   y esperar a la vez que esa sociedad  vuelva a dar más dinero al I+D, que ahora mismo está asfixiado.


domingo, 23 de junio de 2013

El lavado de cerebro

Cuando se compara la producción de tecnología de España  con la de otros países, como Corea del Sur,  Israel, Holanda o Finlandia,  sin necesidad de mencionar  Alemania, Estados Unidos y Japón, salta a la vista  que tiene que haber muchas cosas  que estamos haciendo rematadamente mal, más allá de los recortes de los últimos 4 años. Si no me creen, lean el nombre del país al final de la frase "Made In.." de todos los productos con cables, programas de ordenador, productos farmacéuticos y cosméticos,  que usan cotidianamente.  

Los científicos  podemos (y teniendo en cuenta recortes y secuestros, debemos) seguir pidiendo más dinero,  pero si lo conseguimos,  ¿habrá dentro de  20 años  en el mercado  productos tecnológicos españoles que compitan con los de Corea del Sur?.    Yo creo que  no, a no ser que además hagamos cambios radicales en nuestro sistema educativo y en nuestra manera de pensar.  Durante los  17 años en las aulas (sin contar el doctorado), toda mi generación (y me temo que las siguientes)  fue  sometida  a un prolongado lavado de cerebro que, aunque nadie planeó, fue y sigue siendo igualmente pernicioso.  El lavado  que permite que aflore una sistema de I+D en el que nos apañamos con la I, pero somos un desastre con la D.  Veamos:

* El alumno como un receptor pasivo de conocimiento.  O sea, que lo que consideramos una clase normal en España consiste en un profesor hablando y 30 chavales sentados tomando apuntes.   Recuerdo que, salvo episodios muy específicos, como que  abrimos  un mejillón en clase de biología en 6 de EGB,  trajimos  algunas piedras a clase  en 7, y con el profesor de 2 de BUP anduvimos enredando con cajas de cartón y clips para fabricar "modelos atómicos" ,  todo lo demás fueron miles de horas de "clases normales".

* El conocimiento como algo  abstracto. Durante mis 5 años de carrera ni uno solo de mis profesores trajo jamás un experimento a clase: ni un laser, ni un imán, ni una  pila con una bombilla, un voltímetro. Compárese esto con los cursos  de física del mítico Walter Lewin en MIT en los que en cada una de las clases realiza un experimento en clase. Y no es únicamente MIT, las demostraciones en clase son la norma en Estados Unidos.   En España,   un estudiante de derecho puede pasar la carrera entera  sin hacer una simulación de un juicio.  Y durante mis estudios de física, era infrecuente que nos hablasen de las aplicaciones de lo que estábamos estudiando.  Por ejemplo,  nadie nos contó como funcionaba un motor eléctrico o una resonancia magnética nuclear.

* El conocimiento como algo compartimentado y rígido.  Durante mi vida tuve que decidir entre alternativas que me fueron presentadas, de forma artificial,  como absolutamente excluyentes:  ciencias o letras, Física o Química, Física o Matemáticas, Física teórica o Física de la Materia Condensada.  Aun a día de hoy, cuanto tengo que pedir proyectos debo optar entre el Física o Ciencia de Materiales, y  las plazas de profesor salen (salían, que ahora no hay)  por áreas de conocimiento que son compartimentos estanco, al igual que los departamentos con nombre y apellidos (Física Teórica, Química Analítica).

El conocimiento como la norma, y no como la excepción.  La educación, con sus temarios,  sus asignaturas, la carrera con sus especialidades,  inducen en el  alumno  la ilusión, errónea, de que la frontera del conocimiento es algo lejano y remoto,  y que la ignorancia es más bien la excepción.

*  La Universidad de pueblo.   Por lo general, el estudiante español estudia en la Universidad de su ciudad donde dan clases profesores que han estudiado en esa misma universidad, y ese paisaje es el que define sus horizontes.  El estudiante es así criado en una burbuja en la que permanece ignorante de que  va a tener que colaborar y competir con estudiantes y profesores de todo el mundo y que para ello tendrá que comunicarse en inglés.

El mundo académico que vive de espaldas al de la empresa (y viceversa).      Si pasas 17 años con profesores que son funcionarios o aspiran a serlo, en centros de educación públicos, no tienes muchas oportunidades de ver como funciona una empresa. Si encima el discurso de los más ruidosos es el que alerta permanentemente contra la "privatización"  y estigmatiza el mundo empresarial y el ánimo de lucro es algo casi obsceno,  no cabe esperar que se promueva una actitud emprendedora por parte de los jóvenes.   En mis 17 años en las aulas (y podemos sumar 4 más de  doctorado),   jamás se  organizó  una actividad en la que un empresario nos contase  su experiencia,  nunca me dieron   ejemplos de start-ups.  Por todo esto, las encuestas muestran que la mayoría de los universitarios aspira a ser funcionario o trabajar por cuenta ajena, y únicamente una pequeña minoría aspira a montar un negocio.

Aunque quizá esté cumpliendo varias misiones sociales con una eficiencia aceptable,  para mi es evidente que el sistema educativo español desactiva tenazmente varias de las facetas que son cruciales para convertir el conocimiento en dinero y también para la investigación auténticamente innovadora.    Así,  tenemos  años sentado en un pupitre a un chaval, tomando apuntes sobre conocimientos teóricos,  de cuya aplicación en la vida real no se habla,  se le  presenta el mundo como algo pequeño (su ciudad),  no se habla apenas de lo que NO se sabe ni de las tecnologías que todavía no existen pero serían posibles y se ponen muros junto donde es más probable que emerjan los grandes descubrimientos, en las frontera entre diferentes disciplinas.  El alumno no oye jamás nada (bueno)  sobre empresas y empresarios de verdad, y se educa  rodeado de funcionarios que en su día fuimos sometidos al mismo proceso.   Creo que deberíamos reflexionar sobre estas cosas.




miércoles, 19 de junio de 2013

Dimitir no es un nombre ruso

Primer Acto :  el Ministerio de Educación, o como se llame ahora,   hace pública la convocatoria de la evaluación de los sexenios, con fecha límite a final de Diciembre, y con plazo de resolución de 6 meses.   Hasta aquí, bussiness as usual.

Segundo Acto:  el Ministerio de Educación anuncia en el BOE del 14 de Junio  la "imposibilidad previsible" de tener listas las evaluaciones en el plazo de 6 meses,  un fracaso en la gestión del cuál no recuerdo  antecedentes desde que se pusiera en marcha el programa hace ya más de 20 años.  Como consecuencia  de su fracaso gestor, el Ministerio anuncia la extensión del plazo de evaluación por 6 meses más.

Tercer Acto:  el  19 de Junio, o sea,  3 días laborables después del segundo acto,  el ministerio me notifica el resultado (positivo)  de la evaluación de mi tercer sexenio, dentro del plazo establecido en la convocatoria inicial,  sin necesidad de hacer uso, al menos en mi caso, de la prórroga de 6 meses.

Se cierra el telón.

El público, aturdido y confuso, se hace las siguientes preguntas:
1) ¿Cómo ha resuelto la Secretaría de Estado los problemas logísticos que describía el BOE hace unos días?
2) ¿Cómo hay que interpretar el hecho de que la secuencia de "BOE anuncia retraso de 6 meses que no tiene después lugar" ya la hemos visto antes, en otro ministerio, en relación con el Programa Ramón y Cajal?.

A todo esto, es 19 de Junio de 2013,  y si no estoy equivocado, la convocatoria de proyectos  de investigación que deberían empezar dentro de 6 meses todavía no se ha lanzado, acumulando así 6 meses de retraso con respecto al calendario habitual.  Igualmente, los fondos relativos a los proyectos ya evaluados y ya concedidos, que empezaron oficialmente a comienzos de 2013, siguen sin ser puestos a disposición de los investigadores. Y la resolución del programa Juan de la Cierva sigue sin salir.

En el caso de que alguna secretaria de Estado de las concernidas por el contenido de este blog me esté leyendo, pongo en su conocimiento que, según la RAE,  "Dimitir" no es un nombre ruso (según google, el copyright de esta frase es para Jordi Ebole).